
Triste porque hoy he visto que hay gente que NO ES CAPAZ de despedir a alguien con la dignidad que merece ser tratado cualquier ser humano, sin mirarle a los ojos y decirle: “Siento el golpe,siento que las cosas no hallan ido bién…”
Adios mi Judith y Elena gracias por enseñarme tantas cosas en este tiempo,vuestro amor al trabajo,vuestra cabeza alta y por ser tan valientes y abiertas a ese maravilloso futuro que os espera y os mereceís.
Os quiero.

