Has oído hablar del ánimo? Viene del griego ánemos, que es igual a viento, a alma.
Es el impulso, la fuerza para continuar.
Necesitamos impulsarnos hacia el futuro, saber ver más allá de lo que ven nuestros ojos.
La falta de ánimo de la que se quejan tantos mortales, esa falta de aliento,
es lo que produce el resquebrajamiento, la pérdida de interés; la que lleva a no entender el porqué de todo.
Si el ánemos está muy bajo, entra el aburrimiento existencial,
y no hay peor peligro que caer en él.
Advertisement