Archive for 28 abril 2009

Navegando entre Sorolla y el mar…

28/04/2009

 

De  este fin de semana, no podía pasar necesitaba volver a ese lugar cálido, pero con elegancia aristócrata, un lugar que alberga en su interior los secretos del  mar, un puente entre la capital y el mediterráneo. Me estoy refiriendo a la casa del pintor Joaquín Sorolla y Bastida, ubicada en una zona noble madrileña. Ese lugar que te envuelve en un paseo mágico entre la vida del artista, sus objetos,, sus herramientas de pintor bohemio y sus magníficas creaciones llenas de luz.


Augusto me comentó, “me  fascina Madrid, pero echo muchísimo de menos el mar” y aunque en la ciudad existen maravillosos lagos, ríos caudalosos y embalses soleados, todo ello quedaba mediocre frente al soberbio mar que baña la costa asturiana.

Entonces pensé en aquel remanso de paz. No por deseo de competir, si no de complacer, le agarré de la mano y le dije a Augusto, “déjate llevar, voy a conseguir que conectes con lo que anhelas, eso si te aviso; no te mojarás, tampoco huele a sal…pero si confías, si realmente tienes espíritu de marinero y alma inquieta, querido amigo serás transportado al bucólico lugar que echas de menos”.

No se si fue así realmente, pero Augusto agarraba mi mano como un objeto delicado, con infinita ternura en ocasiones, imagino que  movido por la emoción la presionaba y sonreía mientras contemplaba alguna de las estancias de esa casa  o uno de los maravillosos cuadros.

Compartimos los espacios que inspiraron al pintor y los lugares cálidos donde este disfrutó de la vida entre los suyos.

Después Augusto mientras paseábamos por los jardines de la residencia del pintor me besó, me sorprendió robándomelo, aunque yo deseaba ser asaltado con esa muestra de ternura toda la mañana, recuerdo que fue en un patio que el pintor hizo construir inspirado en la Alhambra ,otro beso cayó bajo la magnífica Pérgola italiana.



Aristocrático pero no ostentoso eso lo define.

Un día inolvidable lleno de arte, luz, del pasado más romántico y de un inspirador  mar mediterráneo.

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17/04/2009

Investigadores de la Universidad de Michigan (E.U.) descubrieron que la memoria y la atención mejoran un 20 por ciento después de pasar una hora en contacto con la naturaleza … Según los científicos, las distracciones y el bullicio de la ciudad estimula a la gente, pero parece que consume atención y memoria, mientras que la naturaleza tiene un efecto calmante y regenerativo en las personas. La investigación, publicada en la edición de diciembre de Psychological Science.

VUELVO

14/04/2009

Me gustaría borrar el día en que algo me llevó a escribir sobre mi propia infelicidad , pero puedo eliminar el post sin embargo no sería real. Supongo que el hablar sobre ello no es políticamente correcto, ni buen marketing, de cara a una campaña  “making friends” pero como es mi espacio, pongo lo que me sale y es un ejercicio de auto-afirmación el no retirarlo.No obstante días así, temporadas y momentos de bajón tenemos todos y todas.
¿Me pregunto si en estas ocasiones ,hacemos un ejercicio de regresión  hacía momentos más felices e inconscientes? ¿intentamos  volver a la infancia cuando lo pasamos mal? Ok pues volvamos entonces…


Los días de Semana Santa …días de descanso, reflexión, lectura y visionado de películas pendientes, me han sorprendido gratamente. Me han servido para “resetear”  y reconfigurar mis sistemas, encontrándome con la inspiración necesaria para salir a flote.


El momento en el cual  fui consciente de que salía de mi caparazón ocurrió tras ver una película inicialmente infantil, quizás es que mi cabeza y mi ánimo no podía más con la carga negativa o el limite  al cual necesitaba llegar para resurgir estaba ahí,en fin la verdad es que esa lección de “la vida es magia”de Miss Potter junto con la ilusión, lucha contra lo establecido y lo sorpresivo de la vida …me hicieron cambiar poco a poco de humor.Estos días Ana no se si consciente o inconsciente, me envió un enlace que me llegó:

http://www.clarin.com/shared/v8.1/swf/fullscreen_video.html?archivo=http://videosfla.uigc.net/2008/07/29/rp.flv

Por todo ello puedo decir que vuelvo…

LA AMISTAD =UN BÁLSAMO PARA EL HERIDO

08/04/2009

INFELIZ

06/04/2009

¿Está mal decir que no eres feliz?
Hace poco en el coche de  Ana me sorprendía  a mismo contándole,”me siento infeliz, no tengo ilusión,  vivo un momento en el que no siento la alegría de ; nuevos proyectos, viajes,romances…” ¿estaré amargado?

Actúo de un manera autómata, trabajo, voy al cine, ceno con mis amigos, salgo o me quedo en casa, pero percibo que mis sentimientos están anestesiados
¿es fruto de los últimos golpes?¿es la decepción de las llamadas de ánimo que esperas y no recibes?
y lo más importante, ¿es malo, deja secuelas?
No quisiera secuelas por que siempre me he considerado una persona feliz… con ganas e ilusión de hacer miles de cosas y me ha ido muy bien.

Esperaré a encontrar un hilo al que engancharme y recuperar mis sueños,mientras buscaré resguardarme bajo los brazos de los míos y como siempre no parar de correr por la ciudad,aunque ahora no vea el sol.

Constantemente soñando

06/04/2009

Dedicada a todas las mujeres de mi vida: a las que buscan sin cesar  encontrar un día  sus sueños cumplidos, a las que son fuertes por que son nuestro apoyo y a las débiles por que cada día , van  madurando, aprendiendo y dando ejemplo al resto de Que Se Puede! , además nos dan la oportunidad de ser útiles , agarrándolas para que no caigan.
A mi hermana Ana; mi pequeña ,una chica resilente,una gran luchadora y una gran amiga!!!

NUNCA TE ARREPENTIRAS DE ELLO

03/04/2009

Este texto llegó a mis manos y me parece precioso.Personalmente siempre me ha impactado la idea de tener un hij@,  algo que puede ser tan intenso, incondicional  y a la vez tan animal. Tal vez por ello ,lo sitúo siempre en un pedestal muy alto y admiro a los padres y a las madres que actúan con la gran responsabilidad que exige lo que se traen entre manos..espero que os guste.


“Estábamos sentándonos a comer cuando mi hija casualmente menciona que ella y su esposo están pensando en “empezar una familia.”

“Nosotros estamos haciendo una encuesta,” dice ella, en broma. “¿Crees que debería tener un bebé? -“Cambiará tu vida,”- digo, cuidadosamente manteniendo mi tono neutral.

“Yo sé”, dice en tono de fastidio, “no más fiestas los fines de semana, no más vacaciones espontáneas….”

Pero eso no es en lo absoluto lo que yo quise decir.

Miro a mi hija, intentando decidir que decirle. Quiero que sepa lo que ella nunca aprenderá en clases de parto.

Quiero decirle que las heridas físicas por dar a luz un niño sanarán, pero que el volverse madre la dejarán con una herida emocional tan profunda por la cual ella será vulnerable para siempre.

Pienso en advertirle que ella nunca leerá de nuevo un periódico sin preguntarse “y si eso le hubiera pasado a mi niño?” Que cada accidente de aviación, cada incendio en una casa la obsesionará.

Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si algo podría ser peor que vivir la muerte de tu niño. Yo la miro cuidadosamente, sus uñas finamente pintadas y el traje elegante y pienso que no importa cuan sofisticada ella sea, el convertirse en madre, la reducirán al nivel primitivo de una osa que protege su cachorro.

Que una llamada urgente de “Mamá” le hará dejar caer un soufflé o su mejor cristal sin vacilar por un momento.

Siento que debo advertirla que no importa cuántos años ella haya invertido en su carrera, ésta se descarrilará profesionalmente a causa de su maternidad.

Ella podrá hacer los arreglos para dejar al niño en casa al cuidado de una niñera, pero un día irá en camino de una reunión de negocios importante y recordará el dulce olor de su bebé, y tendrá que usar cada gramo de su disciplina para no correr a casa, sólo para asegurarse que su bebé está bien.

Yo quiero que mi hija sepa que las decisiones cotidianas ya no serán rutina.
Que el deseo de un niño de cinco años de ir al baño de hombres y no al de mujeres en McDonald, se volverá un dilema mayor. Que justo allí, en medio del ruido de bandejas y niños gritando, los problemas de independencia e identidad de sexo serán sopesados contra la perspectiva de que haya un abusador de niños acechando en ese baño.

No importa cuan decisiva pueda ser ella en su trabajo, se criticará a sí misma constantemente en su papel de madre.

Mirando a mi hija tan atractiva, quiero asegurarle que en el futuro ella perderá los kilos de más del embarazo, pero nunca se sentirá igual sobre ella misma.

Que su vida, ahora tan importante, será de menos valor para ella una vez que tenga un niño.

Que ella renunciaría a ésta en un momento por salvar sus hijos, pero que también empezará a desear más años, no para lograr sus propios sueños, sino para ver a sus hijos lograr los suyos.

Yo quiero que ella sepa que una cicatriz de cesárea o las estrías se convertirán en insignias de honor.

La relación de mi hija con su marido cambiará, pero no de la manera que ella piensa.

Deseo que ella pudiera entender cuánto más uno puede amar a un hombre que tiene cuidado para empolvar a su bebé o que nunca duda para jugar con su niño.

Yo pienso que ella debería saber que se sentirá de nuevo completamente enamorada de él por razones que ahora encontraría muy poco románticas.

Yo deseo que mi hija pudiera darse cuenta del lazo que ella sentirá con mujeres a lo largo de la historia que han intentado detener guerras, discriminación y borrachos al volante.

Espero que ella entienda por qué yo puedo pensar racionalmente sobre la mayoría de los problemas, pero ponerme como loca cuando discuto sobre la amenaza que supone una guerra nuclear en el futuro de mis hijos.

Yo quiero describir a mi hija la euforia de ver a su niño cuando aprenda a montar una bicicleta.

Quiero capturar para ella las carcajadas de un bebé que está tocando la piel suave de un perro o un gato por primera vez.

Quiero que saboree la dicha que es tan real, que de hecho duele.

La mirada interrogativa de mi hija me hace caer en cuenta de las lágrimas que se han formado en mis ojos.

“Nunca te arrepentirás de ello,” digo finalmente.

Entonces alcanzo por sobre mesa la mano de mi hija y la aprieto y ofrezco una oración silenciosa por ella, y por mi, y por todas las mujeres que tropezaron en su camino hacia las más maravillosa de todas las profesiones.”